Por Omar Farías Luces
Se conoce como procrastinar
al hábito de posponer actividades que deben ser realizadas, sustituyéndolas por
otras menos relevantes y más agradables de efectuar. Esta actitud se ha
generalizado rápidamente durante la cuarentena, sobre todo cuando se trata del teletrabajo, ya que en la casa suelen
haber distracciones, como las
pequeñas tareas del hogar, que te hacen pasar de las labores verdaderamente
importantes.
Si te reconoces en esta situación, es necesario que
apliques los siguientes consejos para
que puedas evitar continuar procrastinando
y actives tu productividad.
Conócete a ti mismo: La idea es concientizar sobre tus hábitos y rutinas, con
el objetivo de descubrir cuáles actividades en tu vida diaria están interrumpiendo
las más importantes para tu trabajo o crecimiento personal.
Aprende a gestionar tu
tiempo: Programa las actividades
fijas del día y complétalas evitando caer en distracciones; por ejemplo,
efectuar alguna tarea, incluso comer sin revisar el celular. La intención es hacer
algo de inicio a fin sin interrupciones, para fortalecer tu concentración. Crea
una línea de tiempo a lo largo de tu día, a fin de identificar tus deberes y
organizar los momentos de esparcimiento.
Crea un ambiente de
trabajo productivo: Aleja la mayor cantidad
de distractores posibles: el celular, cierra la puerta, ten a la mano lo que
vayas a beber y a picar mientras trabajas, también debes eliminar las pestañas de
navegación que no sean de utilidad.
Optimiza tus trabajos: Utiliza comandos, procedimientos y trucos que te ayuden a
mejorar los tiempos de tu trabajo. El objetivo es facilitar la tarea que te
resulte muy complicada.
No seas tan duro
contigo mismo: Aplazar trabajos y
distraerse es normal, lo importante es reconocer en qué estás fallando,
trabajar allí y cambiarlo ya que, aunque esto le pase a muchas personas, no
deja de preocupar ni afectar tu desempeño.