Por Omar Farías Luces
Está
demostrado que la gente más exitosa y resiliente está motivada por un
propósito, que viene de sus más profundos deseos, sin embargo, la rutina del día a día puede llegar a
agobiar y estresar a cualquier persona.
En
momentos en los que te sientas así, lo importante es recordarte cuáles son tus aspiraciones, los motivos por los que
iniciaste el camino en el que te encuentras actualmente, ya que esto te puede
ayudar a encontrar una nueva pasión
dentro de tu entorno.
Un
propósito son diferente a un objetivo, un propósito
representa un deseo profundo, esos deseos emocionales y espirituales que
pedimos cuando somos honestos y auténticos.
Para
tener una vida emocionante y saludable, debes tener bienestar profesional,
social, financiero, físico y comunitario. Sin embargo, el bienestar financiero
y profesional suelen sentirse fuera del control
por el hecho de tener familia y compromisos en la comunidad.
Entonces,
aunque las responsabilidades parezcan abrumadoras, es importante recordar por
qué haces lo que haces y encontrar nuevas formas de motivarte, intenta
reconectarte con tus deseos para encontrar tu motivación diaria.
1.- Pregúntate: ¿Qué quiero?. Intenta relajarte en un lugar cómodo, cierra tus ojos e
inhala y exhala. Mientras estés respirando, cuenta hasta tres en tu cabeza. Haz
tres respiraciones así Ahora, pregúntate: ¿qué quiero?, si lo primero que viene
a tu mente es algo material, presiónate un poco más y pregúntate para qué
quieres eso, ¿qué deseo vas a satisfacer? Recuerda ser honesto contigo mismo,
quizás necesites de varias sesiones para conseguirlo.
2.- Ponte un propósito pequeño para el
día. Pensar en el propósito de
nuestra vida puede ser abrumador, así que es mejor dar un paso a la vez. Antes
de comenzar tu rutina proponte un propósito, el que quieras pero que sea
positivo para ti y hasta para los demás. Intenta hacerlo a diario durante una
semana entera.
3.- Agradece al finalizar tu día. Ser agradecido puede ayudarte a dormir mejor, tener más
empatía, reducir la depresión y tener más fortaleza mental. Mientras más
agradezcas, más fácil se te hará, inténtalo cada noche antes de dormir, y
piensa conscientemente sobre lo que sientes al hacerlo.
Tus
aspiraciones pueden cambiar con el tiempo, por lo que es importante analizarlas
de vez en cuando para confirmar que sigas en el camino adecuado, si es
necesario realizar cambios, ponte objetivos
para lograrlos, la idea es conseguir la manera de ser feliz, estar más
conectado contigo mismo y al servicio de los demás.